Método japonés para no criar a unos guarros
Japón es un país de costumbres, eso es conocido por todos. Sus arraigadas tradiciones, que van desde el uso del kimono o la yukata, hasta la ceremonia del té o las peleas de sumo.
Japón actualmente tiene una población de 126,8 millones de persona y pueden presumir de tener las calles muy limpias.
Hay un refrán que dice “Un baño limpio no refleja a quién lo limpia, sino a quien lo usa” y literalmente de aquí toma el ejemplo Japón para como orientar a sus ciudadanos y sus políticas de limpieza y respeto.
Ellos explican que el truco está en educar al niño en que si ensucia o perjudica la calle, es cómo si estuviese ensuciando su casa y enfocar la limpieza como algo positivo y que se debe fomentar. De hecho, al final de cada jornada escolar, un par de alumnos se quedan recogiendo y limpiando su aula (limpian, friegan, barren…) entendiendo así la responsabilidad de mantener un espacio limpio alrededor.
A diferencia de los turistas occidentales, muy poco acostumbrados a este funcionamiento, los turistas orientales tienden a producir mucho menos residuo (tanto en casa como en países extranjeros). En su mente es mucho más inconcebible, pues durante 12 años de su vida han vivido la limpieza como parte de su vida y de su educación.
A parte de incluir unas horas de limpieza en su horario, los japoneses tienen muy arraigados conceptos como el honor o el respeto, por lo que resulta casi impensable ensuciar el entorno donde están desarrollando su vida.
Esto trae movimientos como el del Oosouji, que significa “limpiar el desorden y la suciedad del pasado”. Al limpiar el plano físico, el plano mental (antiguos problemas, creencias limitantes…) que se consigue desprendiéndose de objetos inútiles que emocionalmente nos atan en el pasado.
Limpiar genera un espacio vacío y fértil para cosas nuevas y mejores. Cuando barres la casa, barres la mente.
Algunos detalles importantes en el método de limpieza, es la limpieza del polvo, la recolocacion para hacer mas armónico el conjunto y la eliminación de manchas (que actúan como antiguos malos recuerdos. A parte, la limpieza se hace siempre desde dentro hacia fuera de la casa.
Es un mundo que predomina la suciedad, la acumulación y el desperdicio, esta gente preocupada por su espacio (tanto interior como exterior) pretende dejar atrás tanto cosas que no sirven y solo ocupan espacio, bloqueando la entrada de un futuro próximo mejor.
Adrián Martinez Maldonado. 08/10/2019
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