ARQUITECTURA DEL FUTURO Y LAS CASAS PASIVAS
CASAS PASIVAS: LA REVOLUCIÓN ARQUITECTÓNICA
La innovación no siempre se refleja en todos los sectores. De hecho, la construcción es uno de los sectores en los que cuesta más introducir materiales y soluciones innovadoras.
Estamos habituados ya a ver vehículos eléctricos tales como coches, motocicletas, bicicletas o patinetes. Son fruto de la innovación constante que sufre este sector. Pero, ¿estamos habituados a ver una vivienda que no consume energía y que es respetuosa con el medio ambiente?
Actualmente existen varias empresas que ven la construcción y la arquitectura de otra manera. De esta manera, cuando analizas una vivienda desde el punto de vista del confort y de la salud de los propietarios, teniendo en cuenta el impacto medioambiental, estás realizando una construcción biopasiva.
Biopasiva es un término que une la bioconstrucción y el concepto de vivienda pasiva, es decir, la utilización de materiales naturales o ecológicos en una construcción con un consumo de energía mínimo. El término casa pasiva viene de un estándar de eficiencia energética de origen alemán (Passivhaus). Hace 28 años un físico alemán decidió diseñar una vivienda cuya estética pasó a un segundo plano y en la que se estudiaron todas las características que influyen en la demanda de energía que es necesaria para mantener la temperatura de confort de la vivienda (25ºC en verano y 20º en invierno). Como fruto de su estudio, llevó a cabo la construcción de la primera vivienda pasiva, la cual no requiere de sistema de calefacción o refrigeración para mantener la temperatura de confort, con el ahorro que supone.
Uno de los factores para conseguir tener una casa pasiva es el aislamiento térmico. Cuando nos vamos a la montaña en invierno nos equipamos con buenas chaquetas, guantes, gorros, botas… Es decir, toda la superficie de nuestro cuerpo está aislada para que no se pierda el calor y por tanto no necesitamos ningún calefactor para mantenernos calientes. Además, en verano cuando vamos a la playa, llevamos una nevera aislada con hielos y bebidas frías para que se mantenga la temperatura y colocamos una sombrilla que nos protege del sol y no evitar un poco el calor.
Si juntamos estos conceptos y realizamos un buen diseño en una vivienda para captar a través de las ventanas más calor en invierno pero que estén protegidas del sol en verano, hemos conseguido una casa pasiva. Es decir, no necesitamos pagar durante el resto de nuestra vida una factura para calefacción y aire acondicionado desmesurada.
¿Por qué es cool?
El cambio climático es una amenaza mundial y es una realidad actual. Es necesario frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Las calefacciones y equipos de aire acondicionado suponen casi el 40% de las emisiones de CO2 que emitimos al planeta. Por tanto, este tipo de construcción, vinculado con materiales que tienen un bajo impacto medioambiental en su producción, es el futuro del mundo de la arquitectura.
En otros países el concepto Passivhaus o Casa Pasiva no existe ya que la normativa te obliga a construir de esta manera, como es el caso de Dinamarca. Sin embargo, en España, es un concepto reciente que se va introduciendo poco a poco. Pero esto también tiene su interés, porque si ahora se están consiguiendo avances, cuando ya estén normalizadas tendrán aun más cualidades. Se huele una tendencia de lo más prometedora... de lo más cool.
Elisa Smv.

Comentarios
Publicar un comentario