Aprender a estar solo
En estos últimos años, con el auge de las redes sociales, ha estado al orden del día el montar una vida perfecta que mostrar en ellas. Planes increíbles cada día de la semana, restaurantes de moda, compras continuas, fiestas... Todo llevado al extremo para simular el tener mayor vida social, y una vida más interesante, incluso en aquellas ocasiones en las que realmente no apetece salir de casa.
Sin embargo, lo que no se ha llevado mucho, por no
considerarse lo más ‘ideal’ (o goals) hoy en día, es el mostrar la realidad de
una persona media, como pueda ser el no tener ganas de salir ni hacer alarde de
ello.
En los últimos meses, María Turiel (conocida como
@meryturiel en Instagram) ha empezado, sin siquiera quererlo, un pequeño
movimiento de honestidad en este sentido. Ha empezado a visibilizar momentos
del día a día de una persona común, que normalmente se tachaban de aburridos,
tristes o insignificantes, como necesarios para la salud mental y espiritual
propia. Momentos que, normalmente, no enseñamos en redes sociales ni
reconocemos con otras personas por vergüenza, o por miedo a parecer que no
tenemos otros planes.
Estos momentos son, desde ver una serie en el sofá un
domingo, a quedarse leyendo un sábado porque en realidad, no te apetece salir,
o tomarte todo el tiempo del mundo para hacer una comida elaborada. Muchas
veces hacemos cosas, planes, que realmente no nos apetecen, pero las hacemos
por aparentar, y porque en realidad, tenemos la concepción errónea de que pasar
tiempo solo, sólo se hace, si estás solo, cuando no es así.
Esta muestra de realidad por su parte es cool precisamente por eso, porque es auténtica. Lo que otros ocultan y de manera indirecta queda clasificado como vergonzoso, triste o insignificante, ella lo convierte en cotidiano, común y agradable, y demuestra que las personas de a pie son iguales que las influencers.
Estos momentos son, desde ver una serie en el sofá un
domingo, a quedarse leyendo un sábado porque en realidad, no te apetece salir,
o tomarte todo el tiempo del mundo para hacer una comida elaborada. Muchas
veces hacemos cosas, planes, que realmente no nos apetecen, pero las hacemos
por aparentar, y porque en realidad, tenemos la concepción errónea de que pasar
tiempo solo, sólo se hace, si estás solo, cuando no es así. Esta muestra de realidad por su parte es cool precisamente por eso, porque es auténtica. Lo que otros ocultan y de manera indirecta queda clasificado como vergonzoso, triste o insignificante, ella lo convierte en cotidiano, común y agradable, y demuestra que las personas de a pie son iguales que las influencers.
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