COMETE EL DONUT EN 3D
La evolución de las impresoras 3D permitirá construir platos a partir de cartuchos de ingredientes, dando control sobre el sabor, color y consistencia de la comida, produciendo así cualquier alimento conocido o por conocerse. Actualmente estamos tan cercanos a ese punto, que ya existen algunas impresoras que trabajan con materiales comestibles y los resultados son impresionantes. POR EJEMPLO:
La empresa holandesa de ByFlow se estableció en el mercado de la impresión 3D en 2009, especializándose en la impresión 3D de alimentos. En 2015, la compañía desarrolló su propia impresora 3D, la llamada «Focus», que rápidamente se estableció en la industria alimentaria gracias a su alto nivel de innovación. Esta impresora 3D hace posible utilizar alimentos preparados con impresión 3D y así crear alimentos completos.
WASP es una empresa italiana que se ha dado a conocer principalmente por sus proyectos relacionados con la impresión 3D en la construcción, pero este año lo ha comenzado con la novedad de su incursión en la comida impresa en 3D, y además, “gluten free”. Para el desarrollo de su proyecto modificaron una impresora 3D DeltaWASP 20 40, una de las impresoras con mejor volumen de impresión, e incluyeron un nuevo tipo de extrusor, especializado en la extrusión de masa.
LO COOL PROGRESO Y ADAPTACIÓN

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